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Conocida en ocasiones como la “estación de radio de Varberg”, este sitio ahora turístico supo ser un importantísimo centro de telecomunicaciones construido en Grimeton, Suecia, dentro de la provincia de Halland, entre los años 1922 y 1924, siendo una de las primeras obras relacionadas con
los comienzos de la comunicación inalámbrica transatlántica.

Además, su famoso transmisor TBF fue levantado en el año 1923, y sigue siendo reconocido debido a que contiene el único emisor a alternador de tipo “Alexanderson” que se encuentra funcionando en el mundo entero. Incluso, se trata de una de las vistas símbolo de la ciudad, gracias a su haz de cables aéreos tendido en seis torres de 127 metros.

Hay que destacar además que en sí, el emisor de Grimeton se utilizó hasta mediados de los ´50 para las comunicaciones telegráficas transatlánticas con la estación de Long Island, Nueva York, y para las comunicaciones submarinas hasta 1996.

Ya algunos años más tarde, se instaló en el lugar un segundo transmisor, con técnicas de transistores y tubos para sustituir la máquina rotativa, a la frecuencia de 17,2 kHz con las mismas antenas; pero para 1996 ya era totalmente anticuado, y dejó de ser utilizado, aunque eso no le privó de ser declarado monumento nacional.

Finalmente, el 2 de julio de 2004, la Estación de Radio de Grimeton fue inscrita en el Patrimonio de la Humanidad como la última superviviente de las grandes estaciones de transmisión de radio basadas en técnicas anteriores a la era de la electrónica.

Vía: UNESCO
Imagen: UNESCO