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Capital cosmopolita

Museos de ciencia, arte e historia, zoológicos, parques, edificios y zonas históricas que mantienen vivo el pasado, junto con restaurantes, locales nocturnos e inmensas tiendas son parte de los encantos que tiene Estocolmo.

Algunos de los lugares que no se pueden dejar de visitar son:

Gamla Stan o Ciudad vieja: es el casco histórico de Estocolmo, donde permanecen intactas las estrechas calles de piedra y las edificaciones antiguas en las que hoy residen exquisitos restaurantes, cafés, locales nocturnos y tiendas.

Allí se puede disfrutar del castillo real, Storkyrkan o Iglesia grande, Tyska kyrkan o la iglesia alemana y Stor Torget la gran plaza en la que sentado en una banca se puede disfrutar del hermoso paisaje.

– Djurgården:
constituía la antigua reserva de caza real, y hoy es una espectacular área de recreo ubicada en el centro de Estocolmo. Cuenta con varias atracciones entre las que se destacan: Skansen, el primer museo al aire libre del mundo que tiene casas equipadas con utensilios de diversas épocas con el fin de mostrar como vivieron los suecos en el pasado, además, alberga un zoológico repleto de fauna principalmente escandinava; Junibacken un parque en el que están los personajes de los libros de Astrid Lindgren; el parque de diversiones Gröna Lund; y el Museo Vasa, en el que se puede apreciar el Vasa, el único barco del siglo XVII que ha sobrevivido hasta nuestros días, allí se puede admirar el 95 % de la estructura original y sus numerosas esculturas talladas.

– Nordiska Museet o Museo Nórdico: en este museo hay exhibiciones de la ropa, utensilios, muebles y zapatos que se emplearon en los siglos XVII, XVIII y XIX; se puede apreciar la forma en la que se celebraban en el pasado las tradicionales fiestas suecas; y además existe una sección dedicada a la historia textil.